Artículos

Buscar contenidos: haga clic aquí

Se acaba un año más

Está por finalizar el 2011 y es buen momento para detenernos un poco y reflexionar acerca de los logros obtenidos este año, preguntándonos: ¿cumplí con mis metas?, ¿conseguí lo que me propuse el año pasado?, o simplemente voy cerrando el año pensando que no importa si no conseguí nada de lo que dije que haría, pues siempre habrá una oportunidad de recomenzar, o sea, un nuevo año.

Y es que solemos iniciar cada año con una serie de propósitos encaminados a conseguir algo que nos parece deberíamos tener, o nos gustaría tener. Como por ejemplo: buscar empleo, ya sea que no lo tengamos o que queramos conseguir uno mejor que el que tenemos; mejorar nuestra salud, bajando o subiendo de peso, haciendo ejercicio, alimentándonos y descansando mejor; obtener, mejorar o cambiar algún bien material, como, por ejemplo, el lugar en donde vivimos, un auto, ropa; retomar el contacto con algún amigo olvidado, atender mejor a mi familia, etc.

Si lo analizamos, todos nuestros deseos en el fondo se basan en una serie de necesidades que tenemos y cuya satisfacción vamos posponiendo, por atender lo urgente y dejar siempre en segundo plano lo verdaderamente importante. Esto nos sucede muchas veces por vivir con mucha prisa y presión, sin detenernos un momento para reflexionar en dónde estoy y para dónde voy, si lo que estoy haciendo hasta ahora en verdad me llena y satisface mis necesidades más profundas. También nos pasa, porque dentro de esas prisas en las que vivimos, además, no nos organizamos adecuadamente. Porque puede suceder que contemos con muy poco tiempo para dedicarlo a lo que es más importante para nosotros mismos, y al no contar con una buena organización de nuestro tiempo, siempre estemos tomando del tiempo que pudiéramos disponer para atender lo “importante”, para atender lo “urgente”.

Pues bien, como decía, estamos cerrando ya el año y tenemos muy cerca el inicio de 2012. Es ya una muy buena fecha para hacer una especie de evaluación con relación a lo que hemos conseguido de lo que nos propusimos para este año, o simplemente para ir estableciéndonos nuevos propósitos o metas. Aunque lo cierto es que en realidad no necesitamos de los inicios de año para llevarlos a cabo, para ya no posponerlos más…

Pero, ¿qué necesitamos para hacernos estos propósitos y poder alcanzarlos realmente?

Lo primero es reflexionar en relación a lo que verdaderamente necesitamos, a lo que genuinamente nos hace falta. Una vez identificadas nuestras necesidades, es importante priorizarlas y en base a ellas, establecernos metas realistas, alcanzables, que podamos ir logrando. Para esto es muy bueno establecernos metas intermedias, a corto plazo, que nos motiven a continuar y por supuesto, el ingrediente más importante es: la VOLUNTAD.

Piensa, reflexiona y actúa…

Comments

comments

Otros Posts