Leyes universales

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Leyes universales

Hay leyes universales, leyes que rigen la riqueza espiritual, natural, física . El mundo se mueve con estas leyes universales, con realidades superiores. Mira si yo dejo caer un objeto al suelo una, dos, tres o quinientas veces, las quinientas veces va a proyectar su peso hacia abajo ¿por qué? Ley de la gravedad. Tarde  o temprano nos guste o no, todo proyecta su peso hacia el centro de la tierra.

Así mismo hay otras leyes que no son necesariamente físicas como La ley de la correspondencia, la Ley de la causa y el efecto, la Ley del movimiento perpetuo etc. Que rigen nuestra conducta, leyes de abundancia que indican que si tu pensamiento es miserable y mezquino y que actuarán en que tu comportamiento también lo sea; entonces la materialización de tus realidades serán miserables y mezquinas. Allá afuera hay un mundo maravilloso y abundante hecho y dispuesto para que tú y yo vayamos a hacer sintonía con él. Somos parte de abundancia, riqueza y grandeza; somos parte de una magia extraordinaria. El asunto es que queremos ser más grandes que la fuerza que nos creó en lugar de entender que somos parte de esa grandeza y actuar en consecuencia y armonía con las reglas que el universo nos dicta.

Cuando tus pensamientos son de abundancia, tus sentimiento se armonizan con tu entorno y entonces tus acciones también son de abundancia; generando causas que generan efectos. ¿Has oído aquello de que dinero llama dinero?, ¡claro! lo mismo que riqueza llama riqueza o lo mismo que miseria produce miseria y enfermedad produce enfermedad. El asunto es empezar a generar riqueza y abundancia en tu vida, no te digo que mañana vayas a sacarte la lotería par a ver si arreglas tus problemas, es más, si no hay riqueza en tu vida aunque te sacaras la lotería te duraría muy poco tiempo, lo mal gastarías en tonterías y antes de que te dieras cuenta ya no estaría ese dinero a tu disposición. Empieza por generar riqueza y abundancia en tu mundo interior, en tus relaciones, en la forma en que tratas a tus hijos, a tu pareja, a tus compañeros de trabajo, a tus clientes, a ti mismo, a ti misma, a tu cuerpo y a tu salud. Empieza por sintonizar tus pensamientos y sentimientos en frecuencias positivas, en frecuencias de abundancia y eventualmente te lo garantizo, riqueza llamará riqueza.

Conozco gente tan pobre pero tan pobre que cree que al nacer le dieron una dotación de te quieros y de te amos y no los utiliza por temor a que se le acabe, gente tan miserable que no alcanza a ver que al dar a los demás no se resta, sino que es la forma en que se multiplica, divide tan poco que multiplica por cero.

 

Piensa, reflexiona y actúa

Helios Herrera

 

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