Artículos

Buscar contenidos: haga clic aquí

La Economía de las Excusas

Una excusa es “una razón lógica para no hacer las cosas”

A nadie le gusta recibir excusas  no obstante, todos, en algún momento las utilizamos.

Al justificar nuestra falta de resultados en cualquier materia, hemos aprendido, (desde pequeños) que las consecuencias… parecen menguar la situación.

¡6 en matemáticas Juanito!,  -¿quieres explicarme porque 6 en matemáticas?-

¿Qué espera el padre escuchar?, “Porque soy un estupido papá”

Si bien es cierto que a todos nos pudre el hígado recibir una excusa, casi obligamos a nuestros hijos, colaboradores y proveedores a ofrecernos excusas.

Cuando nuestra expectativa respecto a “algo” no coincide con la respuesta de la otra persona en cuanto a resultados, se genera una gran molestia e incomodidad, al no recibir, lo que esperábamos recibir. El punto es que este sentimiento de inadecuación busca ser menguado, y casi en automático preguntamos ¿Por qué?

Pareciera ser, que con una razón suficientemente lógica para que la otra persona no haya cumplido, nuestro sentimiento de disgusto afloja, ante la luz de la consciencia… una buena excusa puede justificar claramente la situación, y hasta hacernos pensar “por supuesto, en esa circunstancia yo tampoco podría haber cumplido”.

La realidad final, es que las personas vivimos y crecemos  a través de los problemas que solucionamos, no de los que justificamos.

Un jefe castrante (desde mi punto personal de vista) no es el que frenéticamente exige resultados, sino, justamente, aquel que acepta cualquier excusa ante su solicitud de resultados, y es que al caer en este juego, el jefe está, auténticamente castrando al colaborador, quien no se da cuenta de que las excusas no solucionan, no construyen y no permiten avanzar.

Por supuesto es más fácil verlo “de afuera”.

¿Que pasa cuando dejas tu coche en el taller, y el gerente de servicio te lo promete de regreso el viernes a las 16:00?

Tú haces todo un programa de actividades y generas decisiones encima de la información, que te han dado,  sabes que, a las 16:00 cuentas con tu auto, y te programas para recibirlo… y usarlo.

Cuando llegas a recogerlo y (como seguramente te ha sucedido igual que a todos) no esta listo, el mecánico amablemente o con lujo de ineptitud, trata, precariamente de justificarse, “no estuvo la pieza”, “le salio un ruido nuevo”, “no me llego el chalán”, o la carabina de Ambrosio.

Una excusa es una razón lógica para no hacer las cosas, efectivamente resulta lógico que si no estaba la pieza, no pueda entregarle el auto a las 16:00, es igual de  lógico suponer que si el chalán no llego, el trabajo se atrasó, es lógico…. Pero no deja de ser mediocre.

El punto es sencillo, sea cual sea la excusa recibida, sea verdadera o mentira, sea creativa, muy lógica y elaborada… !Sea lo que sea¡ hay una sola realidad… el auto fue prometido a las 16:00, y no fue entregado.

El cliente fúrico por dos motivos 1. El auto no esta listo y genera consecuencias en tu cotidianeidad, 2. El proveedor te cree tan estupido como para “tragarse” una excusa.

Quien pone una excusa, cree que adelgazara el problema, cuando en verdad lo agrava. La lógica parece jugar un papel en contra del incumplido.: “Bueno, este cliente esta loco, es muy “jalado” que a caso no escucho que no me llego la pieza”, “¿Cómo quiere que le entregue su coche sin esa pieza?”, “de plano esta mal, no hay forma de darle gusto, es castrante, prepotente y alzado”.

Seguro, estimado lector, alcanzas a copiar el fondo del mensaje, con 3 padres nuestros el asesino no revive a su muerto –diría  Arjona- el mal esta hecho, y encima “tengo que tragarme una excusa”

Por último, y para cerrar con un matiz proactivo, quiero que visualices la carrera y condición de las primeras tres personas que consideres exitosas en tu entorno, y trates de recordar la última vez que les escuchaste poner una excusa o tratar de justificarse de forma alguna.

¿Difícil verdad?, y es que debo repetir la sentencia:  “vivimos y crecemos gracias a los problemas que logramos resolver, no a los que logramos justificar”.

La gente exitosa en cualquier ámbito, sea en lo familiar, en lo físico, en la salud o en lo profesional, acumula consecuencia positivas, justo porque soluciona más problemas de los que justifica.

Piensa reflexiona y actúa…

 

Comments

comments

Otros Posts